Colocación de azulejos

Colocación de azulejos

11 febrero 2010

La colocación de azulejos es una tarea engorrosa, principalmente los que están ubicados debajo de los grifos porque deben agujerearse.

Para hacer el orificio en un azulejo debemos marcar primero el sitio donde debe ir. Para ello, embadurnamos con cola de color y colocamos el azulejo en su sitio en posición vertical para que haga contacto con el tapón, que dejará su huella en la parte trasera del azulejo. Marcamos luego sobre el azulejo un círculo un poco mayor y marcamos el centro.

Para hacer el corte utilizaremos una radial, con la que desgastaremos el círculo por la parte trasera del azulejo. Usaremos un disco desgastado para no pasarnos demasiado. Cuando estemos llegando al esmalte, colocamos un cilindro de madera, que puede ser un palo de escoba, en contacto con el esmalte por la parte trasera. Por el frente del azulejo, damos golpecitos con la cola de un pincel y vamos agrandando el orificio poco a poco. También podemos agrandar el agujero con un alicate pico de loro.

Otra forma de hacer el orificio del azulejo es utilizando brocas de corona para azulejos, taladrando con cuidado de que no resbale, hasta llegar al otro lado. Para ello, debemos apoyar el azulejo enana superficie que deje libre la zona a perforar. El azulejo debe permanecer bien horizontal y firme. Taladraremos a velocidad lenta. Cuando terminamos el agujero, podemos retocarlo con la lima para que quede más prolijo.

Cómo colocar azulejos:

Los azulejos pueden colocarse de la manera tradicional con mortero de cemento Pórtland o con cemento para azulejos.

Si utilizamos el mortero tradicional, debemos remojar durante una hora al menos, los azulejos, para que no absorban el agua del mortero y lo dejen fraguar. También debemos mojar la pared por el mismo motivo. Preparamos el mortero empleando una parte de cemento Pórtland y dos partes de arena y agua. Con la espátula aplicamos una cantidad de mortero a la parte trasera del azulejo y luego lo colocamos en su sitio presionando hasta que esté a ras con el resto. Podemos dar golpecitos con el puño para que el azulejo se prenda de la pared. El mortero sobrante asomará por las juntas y debemos retirarlo con un paño inmediatamente. Colocamos de la misma forma los restantes azulejos.

Cuando el mortero está perfectamente seco, procederemos a aplicar la lechada que se hace con cemento blanco diluido y se aplica con espátula de goma o con la mano hasta que las juntas queden bien cubiertas. Cuando comienza a fraguar, pasaremos una esponja de acero seca sobre ellas para quitar el excedente.

Si utilizamos cemento para azulejos, no necesitamos mojar los azulejos porque este cemento no contiene agua. Lo aplicamos con una llana dentada sobre la pared. Pero si es un solo azulejo o dos, aplicamos unos pegotes de cemento sobre la cara posterior del azulejo y listo. Colocamos el azulejo en su sitio y lo asentamos con golpes suaves con el puño, hasta que quede derecho. Cuando el cemento esté endurecido, aplicamos la lechada.

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